lunes, 2 de diciembre de 2013

La venganza de los Bárcidas de Juan Carlos Mato Amaya

La venganza de los Bárcidas de Juan Carlos Mato Amaya

2 de diciembre de 2013 a la(s) 8:30


Sinopsis:


Dos hermanos.Una guerra contra Roma.Dos formas distintas de ver el mismo conflicto.Asdrubal Barca se verá arrastrado por los acontecimientos y tendrá que tomar la decisión de seguir a su propio hermano o ser fiel a sus principios.

En el Siglo III a.C. dos naciones se disputaban el control del mediterráneo y su rivalidad dio lugar a una guerra que hizo temblar los cimientos de la civilización.

Primer volumen de una serie de novelas que narran los sucesos acaecidos durante la Segunda Guerra Púnica a finales del siglo III antes de Cristo. La parte novedosa de estas novelas es el protagonismo de Asdrúbal Barca en detrimento de su hermano Aníbal.

Aquí tenéis un anticipo de mi novela "La venganza de los Bárcidas" que saldrá en diciembre publicada por Editorial Universo.


 Cneo Cornelio Escipión conducía sus pasos a través de un camino repleto de pequeñas piedras que le impedía asentar, confortablemente, sus zancadas sobre el terreno seco propio del estío. Caminaba a paso lento, en silencio, mientras observaba el horizonte flanqueado por pequeñas sierras donde el sol calentaba, sumergido en un viaje parsimónico hacia las tierras hostiles del oeste. Hostiles hacia Roma; pueblos irrespetuosos ante el vexillum[i]del Senado. Se detuvo, aspiró con fuerza y dio la espalda a Cayo Livio Esturión, el tribuni militum[ii] que gozaba de su mayor confianza.
-¿Sabré realizar con honor la tarea encomendada por el Senado en estas tierras inhóspitas? -se preguntó Cneo Cornelio Escipión.
-No lo dudes, amigo. La sangre de los Cornelios Escipiones corre por tus venas y eso garantiza la nobleza de los actos que tengas que llevar a cabo -replicó Cayo Livio Esturión-. Además, debes confiar en el éxito de esta campaña, que no necesariamente debe significar la plena victoria frente a los perros cartagineses.
-¿Qué quieres decir? -inquirió Cneo Cornelio, enarcando las cejas.
-Deja pasar el tiempo, combate sólo si tienes una clara ventaja frente al enemigo y llegarás a ser, de nuevo, cónsul mucho antes de lo que crees.
-¿Insinúas que evitemos la lucha como cobardes?
-No es cobardía si se actúa con inteligencia -argumentó Esturión, fingiendo sentir molestia ante las conclusiones del Cornelio Escipión-. Piensa en tu futuro, si evitas que nuestras cohortes sean derrotadas obtendrás tu segundo mandato consular antes de que cumplas los cuarenta y tres.
Cneo Cornelio cubrió su brazo izquierdo con el sagum[iii]. Pese a ser pleno verano y el calor lo suficientemente fuerte como para desprenderse de la capa roja, indumentaria invernal de la tropa, no se separaba de ella desde que emprendió el viaje a Hispania sin su hermano, el cónsul Publio Cornelio Escipión, al que acompañaba como legado mayor de Roma. Los soldados consideraban esta costumbre del Cornelio Escipión como otra de las muchas excentricidades de las que hacían gala los miembros de las familias patricias sin el menor sentido del ridículo. No obstante, nadie, ni siquiera Cayo Livio Esturión, conocía la verdadera razón por la que Cneo llevaba siempre el sagum encima.

[i] Bandera o estandarte.
[ii] Jóvenes oficiales pertenecientes a los estamentos superiores, senatorial y ecuestre. Eran seis por legión y asistían a los legados.
[iii] Capa de invierno de la tropa.

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