jueves, 5 de diciembre de 2013

Hijo de la luna, de Milagro Gabriel Evans

Esta historia está ambientada en un universo imaginario, de fantasía, con magia, hombres con un espíritu guardián (animal), hechiceros y dioses mitológicos... y un joven hijo de la luna, y algo que muchos quizás no han leído: embarazo masculino.

El relato comienza con un rey traicionado por su reina, la que acaba con la cabeza separada del cuerpo por el verdugo. El espíritu guardián del rey es un lobo, por lo cual solo puede tener una pareja de por vida. Al morir la reina, el rey pierde la voluntad de vivir, lo único que los sostiene es su deber para con su reino. El Líder del Consejo de Ancianos pide ayuda al Clan de los Hechiceros, estos intentan un arriesgado hechizo para que la Diosa Luna les entregue un hijo suyo. Esta criatura es mágica, en dos años alcanza el desarrollo de un hombre adulto y esta liso para conocer al rey. El que por cierto no tiene ningún deseo de conocer a ese muñequito hecho a la medida, pero tomando en cuenta que esa sería la salvación de su vida, y por lo tanto, del reino, así que terminan aceptando el regalo que los Hechiceros le llevan a su salón del trono.
Lo que el rey no sabe, es que la reina calló en la tentación con ayuda de algunos que deseaban la muerte del rey, ya que no se atrevían a enfrentarlo de frente. El hijo de la Luna llega al castillo, y de inmediato demuestra que puede ser lindo, joven y totalmente inocente, pero que tiene el corazón de un tigre. El rey no le quiere, el Hijo de la Luna llega al castillo pensando que su compañero le espera con la misma ilusión que siente él. Un corazón roto, un rey celoso, traidores, amigos leales y un dulce final donde se recogen los frutos de hacer lo correcto aún a riesgo de la propia vida. El amor lo puede todo, hacer que algunos crezcan, que otros renazcan y que un reino entero sea salvado.


Reseña realizada por Castalia Cabott, autora de nED

Quién diría, ¿no?, que las hermosas y verdes tierras de Costa Rica, podría regalarnos a una deliciosa escritora como Milagro Gabriel Evans. Me dispuse a hacer su reseña desde el mismo instante en que comencé a leerla. Su historia se enmarca en los relatos homoeróticos, y como diría una buena amiga, su novelita es deliciosa. Y digo novelita no en un sentido peyorativo, sino que peca por ser demasiado corta.
Corta y todo no puedes sustraerte al encanto de sus personajes, tan disímiles entre sí como el día y la noche, pero en fondo el complemento perfecto. Desde hace mucho tiempo que veo iniciarse a escritoras nuevas partiendo del fanfic, Milagro no parte de él pero me lo recordó muchísimo, no sé quizás porque soy una fanática absoluta de Boys Before Flowers y la magnífica escena donde Damiam ingresa rodeado de su séquito de halagadores al comedor donde todos alumnos y profesores se reúnen es tan preciosa como en el dorama. Casi puedes palpar el halo mágico de belleza y poder que se desprende de Damiam. Y no todas las autores pueden lograr eso.

Damiam es el niño bonito y rico, al que todos por una razón u otra rinden pleitesía, déjenme decirles que la forma en que Milagro ha creado no solo a Damiam sino al adorable bruto de Miguel es magistral. Personajes, fuertes, creíbles, dinámicos, pensantes, apasionados, podría seguir hablando de ellos, me encantaron. Si hasta me gustó el asqueroso director y la horrible familia de Damiam, así como la adorable abuela de Miguel. Como le dije una vez a Paula Rivers, si odias o amas a un personaje, si disfrutas de él o ellos, o te dan asco o repelen, solo es posible por la pericia de su autora. Nada más. Y si puede lograrlo, ella es muy buena.

Milagro Gabriel Evans, podrá ser nueva, para mí lo es, pero no puede ocultar que grandes cosas podemos esperar de ella. Ha sabido contar una historia en un lenguaje divertido, simple, y como siempre espero en un buen escritor el texto se diluye ante nuestros ojos como agua de manantial, plácida, serena y sonoramente. ¿Puede haber algo mejor para definir a una buena escritora?

Sobre el texto, no contaré el argumento pero solo les diré, lean con gozo, lentamente, Milagro suele ser deliciosamente irónica, al menos cada epíteto que le adjudica al pobre Miguel me hacía sonreír.
Una crítica: La historia no debe tener espacios en blanco y, desde mi más absoluta preferencia, me gustan ver los diálogos no que me los resuma el narrador. 

Sobre Milagro, iba a poner: ¡Cuídense Castalia, Solange, Màxim, Hana, Firefly, Niji, Roni! Pero pensándolo mejor, queridos compañeros de romance homoerótico, tenemos nueva compañía, una fuerte competencia, lo que hace el grupo más entretenido, Milagro Gabriel Evans es una buena motivación para escribir más y mejores historias.


La Autora:

No soy buena hablando de mi misma, así que haré mi mejor esfuerzo. Nací en Costa Rica, un pequeño país verde. De profesión soy profesora de Filosofía, trabajo con adolescentes y esta demás decir que amo mi trabajo. Tengo dos pequeñas hijas y estoy recién separada. Acerca de mi edad, bueno, les diré que soy mayor de edad. 

Acerca de cuando empecé a escribir, puedo decir que desde que aprendí  a dibujar letras y saber qué significaban estas. Por esas cosas de la vida dejé de escribir durante mucho tiempo, cuando volví a hacerlo estaba terminando la universidad y tenía un cajón lleno de escritos sin concluir. Un día leí una novela de temática homoerotica traducida al español, y pensé que a esas novelas les faltaba el toque latino, tan apasionado y romántico. Así que comencé a escribir mis propias novelas de este género.
Si tuviera que explicar que es para mí escribir, diría que es una necesidad, como comer, dormir o respirar. Soy una persona romántica, aventurera, siempre abierta a conocer personas que me hagan crecer y madurar. 

Amo la diversidad, el libre pensamiento y la verdad en el concepto de que la persona se construye así misma, qué es valiosa por el simple hecho de existir. Esa sensibilidad me ha llevado a apoyar y comprender las penurias que pasan algunos, por que otros no les permiten amar, condicionando este sentimiento a asuntos de género. 

El objetivo de mis libros es  hacer ver el amor como algo natural que te debe hacer crecer como persona, que es un sentimiento que valida una relación, que aunque puede hacerte llorar, es al final lo que une a las personas. 

En fin: sonríe, llora, sueña con los personajes de mis libros, pero no pienses que son chicos buenos, la mayoría no merece el gran regalo que la vida les da. No olvidemos que el amor es así, endereza lo que esta torcido. La mayoría de mis hombres necesita un buen escarmiento y tengan por seguro que aquí lo van a recibir en manos de dulces ovejas con corazón de león.

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