viernes, 18 de octubre de 2013

Aquel Viernes de julio, de Manuel Machuca.

Aquel Viernes de julio, de Manuel Machuca.


18 de octubre de 2013 a la(s) 8:42


Datos técnicos:
Título:Aquel Viernes de julio.
Audtor:Manuel Machuca
EditorialAnantes. 1ª edición: octubre de 2012
ISBN:978-84-939770-5-4
Nºpág.: . 252 páginas

 Reseña de Francisco J. Portela.


 Sinopsis:

Viernes 17 de julio de 1936. Borja Quincoces y Alvear, un joven de la alta burguesía sevillana, acude a una fiesta en las afueras de Sevilla. Allí se enamora de Rosario, una gitana del barrio de Triana, bailaora del cuadro flamenco contratado. Sin saberlo, esa noche cambiaría su vida por completo.
El día siguiente amanece con disparos y vehículos militares en la calle. La guerra civil ha estallado. Rosario ha huido a Triana y Borja se inquieta sobre lo que podría sucederle en un barrio que sufre el asedio implacable del general Queipo de Llano. A partir de ese momento, el joven inicia una búsqueda desesperada en una ciudad en la que los militares sublevados y sus afines inician la tarea de eliminación drástica de toda resistencia.
Conocerla otra realidad de su ciudad y la crueldad de los que hasta ese momento habían formado parte de su vida provocan una catarsis en Borja Quincoces, para el que la búsqueda de Rosario se convierte en una búsqueda de su propia identidad entre los escombros de un mundo en el que ya no es posible reconocerse.
La Guerra Civil en Sevilla:


Sevilla tuvo un papel decisivo en el golpe de Estado de julio de 1936 pues en La Península ninguna guarnición se había sublevado desde que los golpistas del ejército de África se apoderaran del Protectorado Español en Marruecos. Fue Queipo de Llano quien inició los primeros movimientos y fue puesto al mando de todo el ejército en Andalucía.

El historiador británico Paul Preston, en una entrevista concedida al diario ABC de Sevilla,de fecha 14/04/11 sobre su obra «El Holocausto español» sostiene que en Sevilla  se juntaron la derecha más dura con los anarquistas más extremos, lo que dio lugar a la represión más feroz de España. Este es el enlace de la entrevista para quienes le interesen saber su punto de vista sobre lo que ocurrió antes,  durante y después la Guerra Civil en España:http://www.abcdesevilla.es/20110414/sociedad/sevi-sevilla-durante-guerra-civil-201104140828.html.Leyendo la misma me vino a la memoria la novela que leí sobre lo acontecido en Málaga al ser ocupada por los italianos por orden de Queipo de Llano. Estanovela es La guerra de mi abuelo, de Leonardo Cervera Navas.     

Una delas  personas claves que nombraría Queipo de Llano para controlar el aparato represivo y así implementar su plan de limpieza política fue Manuel Díaz Criado. Sobre este personaje, para quien esté interesado en ella, se escribió la novela Espuelas de papel, de Olga Merino, publicada por Alfaguara. en 2004. Ambos militares serán mencionados,precisamente, en la novela que hoy reseño, Aquel viernes de julio.

OpiniónPersonal:

Aquel viernes de julio, es una novela más sobre este desgraciado período de nuestra historia, sí, pero en cada novela que uno lee o historias que nos cuentan nuestros mayores sobre lo que se padeció en la misma y en la no menos convulsa situación posterior, como fue la difícil posguerra, pues siempre salen a relucir hechos que desconocía, como este es el caso, sobre todo en lo referente a las duras represalias que se tomaron en la ciudad hispalense contra cualquiera que creyesen se oponían a los sublevados. 
Manuel Machuca (Sevilla, 1963) nos recrea los primeros acontecimientos que vivieron los habitantes en su ciudad natal cuando empezaron a escucharse noticias de que el ejército se había movilizado para derrocar al poder legalmente establecido.En el primer capítulo nos presenta a unos jóvenes despreocupados, amantes de la buena vida, recién salidos de una juerga más pero notaban cómo se palpaba algo raro en el ambiente pues el movimiento que había en los alrededores del chalet Villa Marismas así lo presagiaban, aunque pese a ello, procuraban continuar con su vida desenfadada pero pendientes de las noticias que iban escuchando en la radio. La incertidumbre se tornaría en realidad. No eran conscientes que, a partir de ese momento, su vida cambiaría y la camaradería reinante entre ellos ya no sería la misma, incluso se abrirían brechas entre jóvenes cuya amistad les unía desde los tiempos en que iban juntos al colegio.
El escritor sevillano nos lleva por los barrios de su ciudad, especialmente por el de Triana, y nos mostrará escenas en las que el terror, la desesperación y la muerte se adueñarán de la población.Una población insegura, que no sabía quienes llegarían a ver el siguiente día,porque las represalias no cesaban, y se actuaba contra cualquiera que fuera señalado como colaboracionista, llevando incluso a al paredón a personas inocentes, pese a la insistencia en que se podía demostrar que no habían intervenido en ninguna acción contra los sublevados.

« — Sí, pero me refiero alo que pasó después. Hicieron una redada por los alrededores. Se llevaron por lo menos a setenta personas. Detuvieron a cualquiera, a los que pasaban por allí... » (Pág. 181).
Aquel viernes de julioes una novela en donde nos encontramos con un mosaico de personajes bien definidos por el autor que, prácticamente, representan a las distintas capas dela población sevillana. Unos se declararán acérrimos partidarios de los sublevados porque están convencidos de que iban a enderezar la situación y severían favorecidos por su posición de adeptos al régimen, caso del terrateniente Gonzalo Villarrasa pero otros, pese a ser de la misma condición social, pensaban de distinta manera y lo único que les interesaba era sacar adelante sus tierras y que esta pesadilla terminase pronto pues se sentían neutrales y mantenían buenas relaciones con sus sirvientes y los trabajadores,como don Ignacio Quincoces. Su hijo Borja era diferente a su padre aunque veremos cómo el conflicto bélico hará que su visión de lo que le rodea cambie su personalidad encontrándonos a un muchacho totalmente distinto al que habíamos conocido al principio. Pero quizás fuera el doctor Inchausti el personaje más cabal de todos y el que más simpatía me causó.
« —Muchacho —interrumpió el médico—, eso es una locura. No te conviene. Y menos, en estos tiempos. Te pueden dar los tuyos...y los otros» (Pág. 117).
Manuel Machuca utiliza un estilo fresco y directo, y un lenguaje sencillo pero con el que sabe dar consistencia a los diálogos, consiguiendo que nos metamos de pleno en su lectura, ágil y amena.Quizás eché en falta el profundizar un poco más en la recreación de la época  pero creo que el autor lo nos quiso transmitir es lo que ocurrió en su ciudad natal durante el comienzo de lo que sería una de las mayores barbaries que puede cometer el ser humano, como es una guerra civil, una lucha fraticida que lo único que consigue es segar vidas,destruir familias y asolar un país.
La guerra civil española forma parte de nuestra memoria histórica y, de vez en cuando, me gusta saber lo que,desgraciadamente, ocurrió en otras partes de nuestro país en ese triste episodio, como los hechos que nos relata, de forma que creo no hiere sensibilidades,el autor de Aquel viernes de julio.
El autor:

El autor:

Manuel Machuca (Sevilla, 1963) es doctor en Farmacia por la Universidad de Sevilla. Miembro correspondiente de la Academia Peruana de Farmacia, consultor de la Organización Mundial de la Salud y profesor honorario de la Universidad de Buenos Aires (Argentina), ha impartido cursos y conferencias en más de veinte países de Europa y América,publicando más de cien artículos científicos y de opinión en revistas científicas y profesionales de repercusión internacional.
Ha recibido diversos reconocimientos como el Premio Eupharlaw a la personalidad del año en el sector farmacéutico(2009), Fundación Avenzoar al mejor artículo farmacéutico publicado en prensa escrita (1997), mejor trabajo científico presentado en el I Congreso Nacional de Atención Farmacéutica (1999) y XV Congreso internacional de OFIL (2012).
Entre 2010 y 2012 fue presidente de la Organización de Farmacéuticos Ibero-Latinoamericanos (OFIL) y en la actualidad preside la Sociedad Española de Optimización de la Farmacoterapia.
En su faceta literaria, coordinó Relatos de farmacéuticos, un libro en el que participaron más de quince profesionales españoles y de América Latina, ha publicado relatos en la revista argentina Motor de ideas, colabora con asiduidad en los diarios del grupo Joly y también ha publicado numerosos artículos en Cambio 16 y Cuadernos para el diálogo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada