miércoles, 17 de abril de 2013

Don Juan, de Jean Baptiste Moliére

Don Juan

Jean Baptiste Moliére

Reseña escrita por Fernando Pineda

La obra de Moliére “Don Juan Tenorio” se desarrolla en Sevilla, la ciudad donde tiene su epicentro la leyenda de Don Juan, un héroe de origen español aparecido durante la Edad Media, que reúne varias aristas alrededor de un mismo tema : el del joven que se burla sin respeto alguno de los muertos y el hombre de quien las mujeres se rinden ante el, profundamente enamoradas y a las que engaña sistemáticamente y no tarda nada en olvidar.

Tirso de Molina abordó el tema en ‘El burlador de Sevilla y convidado de piedra’ (1627). Molière estrenó ‘Don Juan o el convidado de piedra’ (1665), Goldoni retomó la historia en > (1734) y Mozart compuso la ópera ‘DonGiovanni’ (1787). Los escritores sensibles, como Zorrilla, modificaron el tratamiento del personaje: Lord Byron escribió el poema ‘Don Juan’ (1819-1824) y Prosper Mérimée plasmó en el papel ”Las ánimas del purgatorio”.Don Juan Tenorio, personaje proverbial español, rápidamente convertido en leyenda sirvió de inspiración para numerosas obras literarias y artísticas en toda Europa y desde sus orígenes los distintos autores modificaron sus características. 

El romántico español José Zorrilla escribió para el teatro ‘Don Juan Tenorio’, la adaptación más modernizada y difundida de la leyenda, en la que el protagonista alcanza el perdón celestial gracias al amor, en tanto que en las primeras historias no lograba redimirse del infierno. Además de ser una obra muy representada todos los años, especialmente durante la noche del 1º  de noviembre, parte de sus versos se utilizan en expresiones del lenguaje cotidiano. La obra gira en torno al personaje de Don Juan dentro de una idea romántica que se refleja en las características del personaje, los mecanismos de ultratumba y el amor que sobrepasa los límites de la muerte. El texto refleja la posibilidad que ofrece la doctrina católica del arrepentimiento y la salvación. El escritor José Zorrilla escribió ‘Don Juan Tenorio’ en 1844, un drama en verso dividido en dos partes de cuatro y tres actos.

 La obra refiere las peripecias de Don Juan Tenorio, un caballero entregado a los amoríos, los duelos y las apuestas ( precisamente una de ellas sirve para dar inicio a la trama: se reta a duelo con otro joven para ver cual de los dos ha deslumbrado a un mayor número de mujeres) Don Juan Tenorio consuma una descabellada apuesta con don Luís Mejía: descubrir quien de los dos se animaría a conquistar en el menor tiempo posible a una cándida novicia y también a la novia de su enemigo José Mejía.Don Juan Tenorio consigue cumplir sus objetivos: miente a la novia de su rival y arrebata por la fuerza del convento a doña Inés de apenas diecisiete años, muchacha perteneciente a la nobleza Sin embargo, sucede un hecho inesperado: don Juan se enamora absolutamente de la ingenua Inés y resuelve pedirle su mano a su padre don Gonzalo de Ulloa para casarse

.Don Gonzalo de Ulloa y don José Mejía se dirigen llenos de furia a la casa del seductor don Juan Tenorio para reprocharle su rufiana actitud al mentirle a las dos cándidas muchachas. Don Juan Tenorio se enfrenta a los irascibles caballeros, y logra quitarle la vida a los dos. El mujeriego don Juan escapa horrorizado, abandonando a doña Inés, quien sumamente deprimida, al poco tiempo muere de pena. Cuando regresa, después de no pocos años, don Juan Tenorio, se detiene asombrado ante un panteón en lo que antes había sido su hogar, allí se estaban sepultados sus victimas y su adorada Inés. Don Juan Tenorio totalmente arrepentido ruega por el perdón de todos. Cuando las almas de sus antiguas victimas estaban preparadas para llevárselo al infierno, apareció de la nada en ese instante el espíritu de Doña Inés convertido en duende, imposibilitando que se lo llevasen y redimiendo así su alma.

Como todos sus colegas, los autores de comedias, Moliere halló las motivaciones para escribir sus obras en la sociedad que lo rodeaba. Así, a través de toda su obra teatral podemos encontrar un severo reflejo crítico de las debilidades de la alta sociedad francesa del siglo XVII.  Moliére tomó las costumbres más cotidianas e irrelevantes y las trasladó a la escena, burlándolas en la piel de personajes arquetípicos, por ejemplo, el avaro, el enfermo hipocondríaco, las mujeres radiantes aunque superficiales, los maridos decré­pitos, llenos de celos, envidiosos de sus esposas jóvenes, el nuevo adinerado sin educación y cultura, y el embaucador de mujeres -encarnado en Don Juan-.. Su lema podría ser: mujer engañada, mujer despreciada..El teatro francés de esta época debió necesariamente responder a ciertos cánones instituidos por la Academia Francesa, las que se resumen en el "sistema de las tres unidades"; unidad de acción, de lugar y de tiempo. Moliere se propuso "corre­gir los vicios de los hombres" por medio de la comedia, género cuyo propósito es estimular la risa, distraer, recrear o asombrar con resoluciones felices.

La comedia, un género considerado menor, fue exaltada por Moliere al ran­go de la tragedia (género cuya intención reside en emocionar al especta­dor a través de la representación de experiencias atormentadas y penosas).

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